miércoles, 15 de diciembre de 2010

Deshojando margaritas


Asolando con las manos llenas de polen

fragmentos de corazón.

Tanta duda que acaece en el pabellón por las noches

son espinitas que irrumpen en mis sueños.

Qué finura de hoja resbala por mis piernas,

Qué gotita la baña,

Espeso sentimiento de incertidumbre.

Las abejas hacen de mi un reino

y las flores siguen en mis manos.

Callado en su despertar forjando recuerdos

Triste hoja de margarita que no dejas asitir

tu maltrecho camino;

Tanta agua a aflorado de mis ojos

sólo para verte partir,

que rama tan querida he de perpetuar

sin hojitas blancas en su cúspide.

Atardece y la abejas se han dispersado

puedo pararme a caminar,

y limpiarme el polen, que ha dejado

mi deshojar de margaritas.