
Ella encontro el amor en un callejón donde nadie se asomba.
Un amor sucio y pestilente.
¡nada puede cambiarlo!
gritan mientras pasan besandode y acariciandose por la callejuela.
Llegan por fin al sitio privado donde las ropas caen y acarician sus cuerpos desnudos.
Las caricias se confunden con los besos que aplica en buenas dosis en cada parte del cuerpo de ella, mientras ella exala con fuerza , le razguña la espalda y gime despacio, algo insitante.
El vagabundo busc su punto y se prepara a penetrarla; llega desde otra habitación del motel-
-¡Callate hija de puta, pareces virgen!
El sale a defender a su nuevo amor.
-¡Callate pendejo!
-A quién le dices pendejo, culero!
Saca de su pantalón un arma y le apunta directo a la cabeza y sin pensarlo tira del gatillo; ella grita y aún no sabe su nombre, ve la mancha de sangre que comienza a recorrer la alfombra y le grita al ruco obeso de pene pequeño-¡gradisimo hiijo de puta, lo haz matado, lo busque por todo el mundo un hombre real con un corazón dispuesto-
-Ja ja ja era un pinche mugroso-
-mugrosa tu alma y tu culo, te cojes a todas y todos tecojen ¿por eso te sientes chingon no?
el era real no lo conocí yo lo reconocí. Dure 20 siglos esperando el encuentro y en 3 segundos terminaste con el sueño ahora esperare 10 siglos más para reencontrarlo y juro que está vez me cuidaré de que ningun cabrón nos extermine.
se volvío al cuerpo de su amado vagabundo bebio un poco de su sangre y corrio hacía su nuevo encuentro.
Un amor sucio y pestilente.
¡nada puede cambiarlo!
gritan mientras pasan besandode y acariciandose por la callejuela.
Llegan por fin al sitio privado donde las ropas caen y acarician sus cuerpos desnudos.
Las caricias se confunden con los besos que aplica en buenas dosis en cada parte del cuerpo de ella, mientras ella exala con fuerza , le razguña la espalda y gime despacio, algo insitante.
El vagabundo busc su punto y se prepara a penetrarla; llega desde otra habitación del motel-
-¡Callate hija de puta, pareces virgen!
El sale a defender a su nuevo amor.
-¡Callate pendejo!
-A quién le dices pendejo, culero!
Saca de su pantalón un arma y le apunta directo a la cabeza y sin pensarlo tira del gatillo; ella grita y aún no sabe su nombre, ve la mancha de sangre que comienza a recorrer la alfombra y le grita al ruco obeso de pene pequeño-¡gradisimo hiijo de puta, lo haz matado, lo busque por todo el mundo un hombre real con un corazón dispuesto-
-Ja ja ja era un pinche mugroso-
-mugrosa tu alma y tu culo, te cojes a todas y todos tecojen ¿por eso te sientes chingon no?
el era real no lo conocí yo lo reconocí. Dure 20 siglos esperando el encuentro y en 3 segundos terminaste con el sueño ahora esperare 10 siglos más para reencontrarlo y juro que está vez me cuidaré de que ningun cabrón nos extermine.
se volvío al cuerpo de su amado vagabundo bebio un poco de su sangre y corrio hacía su nuevo encuentro.
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